Es curioso. Ayer, cuando entramos en el restaurante, coincidimos con un montón de familias que llevaban regalos para darse. Eran grupos grandes. Nosotros 24, de tres generaciones. La cuarta generación abría regalos en Barcelona. Era casi todo igual sólo que nosotros, en lugar de regalos, llevábamos el libro de condolencias que nos habían dado en el tanatorio.
Así que 2010 se ha ido con una semana de retraso y se ha llevado con él a Paquito. Y por primera vez en siete u ocho años, volvimos a juntarnos todos. De hecho, puede que la última vez que coincidimos todos todos fuera una comunión. La última, o al menos la última que Mari comió con nosotros fuera de casa, fue en mayo de 2003, cuando Paquito cumplía 80 años.
Así de agridulce es todo, por eso digo que lo que ha pasado esta semana sólo puede corresponder a coletazos de 2010. Decir adiós y decir hola al mismo tiempo. Saber que lo mejor y lo peor pueden ser exactamente lo mismo de vez en cuando. Pedir pizzas, comprar helados y recordar momentos. Pasar calor y pasar frío. Ver caras que sólo recordabas de fotos y sonrisas que llevaban años desdibujadas. Prometer que nos juntaremos todos sin tener que decir adiós a nadie. Y retomar la rutina. Recuperar los viernes con calma y con ausencias. Inventarte de nuevo a los ochentaycuatro, que son un porrón de años.
Y de ahí surgió ese espíritu marujón, de abuela de negro y medallita de la lledonera, que nos llevo de tapia a tapia y tiro por que me toca. De l'Enramada a San José, porque no habíamos ido a ver la lápida de Tona y, aunque parezca una cosa cutre y fatal, a ella le hacía una ilusión hasta allá tener una lápida chula y que nosotros fuéramos a verla. Así que en plena flojera espiritual y modo luctuoso, paseíllo por las casas de propios, ajenos y okupas, panteones de las familias de bien de Castellón. Si no le pusiéramos el punto frívolo a las cosas, quizá dolerían más. You never know.
Plagio a mi hermano.
Poor old grandad...

Pues sí, vaya manera de empezar/despedir el año. En estas fechas aún resulta más difícil despedir a los seres queridos... Nuestros mejores deseos para la familia del abuelo Paquito...
ResponderSuprimirEn cuanto al buen recurso de la frivolidad cuando toca... leyendo el post no he podido evitar imaginaros como extras de 'Volver'...